NADIE DIJO que escribir era fácil. Si lo fuera, todo el mundo sería escritor y nos la pasaríamos bomba leyendo solo obras maestras de periodismo, crítica literaria, narrativa y ensayo. ¡Vaya! Abriríamos el periódico Reforma y nos encontraríamos con puros reportajes y artículos dignos de un premio Pulitzer, serían maravillosos los últimos cuentos y novelas de Carlos Fuentes y hasta podríamos entender el 95 por ciento de lo que se hace pasar por poesía (y no lo es).
La escritura, además de un arte, es un oficio. Parte de este oficio tiene que ver con el cuidado que tenemos no solo a la hora de redactar sino también en el momento de corregir. Ya lo dijo algún sabio: es tan importante el lápiz como la goma.
En la proposición que tomamos del periódico Reforma (“Ponen jardineras al carril Bus-Bici”, Jonás López, 26 de octubre de 2012, “Ciudad”, p. 2), descubrimos la intención de las autoridades tras la construcción de una ciclovía en el Eje 7 Sur, conocida como “Bus-Bici”. (Aplaudo este proyecto y el que Reforma se haya tomado la molestia de publicar un artículo sobre él).
El único problema está en que la intención manifiesta no es exactamente la que el Gobierno capitalino deseaba expresar. Leamos: “De acuerdo con las autoridades, la intención es delimitar bien la ciclovía y evitar que los automovilistas la invadan para garantizar la seguridad de los usuarios”. Surge entonces una pregunta inevitable: ¿Los automovilistas tenían la intención de invadir la ciclovía con el fin expreso de garantizar la seguridad de los ciclistas? ¿Cómo se garantiza la seguridad de los ciclistas, invadiendo la ciclovía?
Aquí hay un evidente problema de sintaxis. El Gobierno del Distrito Federal, a todas luces, desea garantizar la seguridad de los usuarios. ¿Cómo? Delimitando bien la ciclovía para que los automovilistas no la invadan. Ahora bien, ¿cómo pudo haberse redactado la proposición que citamos?:
Primera opción:
De acuerdo con las autoridades, para garantizar la seguridad de los usuarios se pretende delimitar bien la ciclovía a fin de evitar que los automovilistas la invadan.
Aún mejor:
De acuerdo con las autoridades, para garantizar la seguridad de los usuarios se pretende delimitar bien la ciclovía. Esto evitaría que los automovilistas la invadan.
Desde luego que hay muchas otras opciones, pero debe quedar claro que al dejar “para garantizar la seguridad de los usuarios” después de “evitar que los automovilistas la invadan”, parece que el fin de la invasión era garantizar la seguridad de los ciclistas. Esto, sencillamente, no tiene sentido.
Si en el periódico hubiera habido un esfuerzo bona fide de revisión y edición, esto no habría sucedido. ¡Nadie es perfecto! Y como el periodismo es un oficio veloz por naturaleza, el papel del editor es fundamental. Como escribí al principio, nadie dijo que escribir era fácil.














